viernes, 24 de septiembre de 2010

Perú 2010: elecciones municipales y neoliberalismo, ¿dónde están los lobos?


José Ramos Bosmediano, miembro de la Red Social 
para la Escuela Pública en las Américas (Red SEPA, Canadá), 
ex Secretario General del SUTEP

Inmediatamente después de concluido mi artículo el 21/09/2010, “Susana Villarán: ¿izquierda o socialdemocracia?”, aparecieron nuevas evidencias sobre el carácter poco consistente de la candidatura de Susana Villarán frente al neoliberalismo imperante en el Perú, coincidentes con lo que hemos planteado en la parte final del artículo, como algunas perspectivas en condicional, bajo la afirmación de que la candidatura de Fuerza Social no significaba ningún peligro para el sistema dominante en el Perú.
La derecha neoliberal en su conjunto, la fundamentalista y la moderada, ya había avanzado en generar una corriente de opinión opuesta a la “alianza” de la Villarán con los “rojos” de su lista, pues ello significaba poner en peligro “el avance” del Perú por la ruta neoliberal con su crecimiento del PBI y de las inmensas ganancias que vienen obteniendo las transnacionales de los hidrocarburos, la minería, la reconcentración de la propiedad agraria para la agroindustria de la exportación, el gran comercio urbano de los supermercados, los monopolios de la industria alimentaria y de los puertos y aeropuertos y, por supuesto, de la gran banca. Con perspectiva estratégica, los neoliberales habían sembrado la idea de que si el municipio provincial de Lima, con el tercio del electorado nacional, pasaría a la administración de Fuerza Social, se abriría la posibilidad de un avance de las fuerzas de izquierda para las presidenciales del 2010: una verdadera hecatombe política para todos los negocios iniciados en los 90 del siglo XX: los fantasmas de Velasco (1968 – 1975) y de las actuales experiencias de Venezuela y Bolivia en las mismas narices de los cuidadores y usufructuarios del gran capital. El miedo de los neoliberales tiene, por cierto, algún fundamento.
Los verdaderos lobos aparecen en escena
Mientras Susana Villarán se encargaba de presentar a su equipo de trabajo para la futura administración de la Municipalidad de Lima, un equipo de buenas intenciones para las “políticas sociales” que el neoliberalismo ha impuesto como “modelos” a seguir desarrollando, en el Set de la periodista Rosa María Palacios, hábil defensora del neoliberalismo, como todos los jefes de los programas informativos de la TV peruana (o sea, privada), apareció uno de los verdaderos directores de la orquesta administrativa: don Jaime Quijandría, uno de los técnicos de conocida actuación en el proceso de concesiones y privatizaciones durante y después del fujimontesinismo. Este personaje se ha encargado de dar el mensaje de conformidad del programa municipal de Fuerza Social con la estabilidad del programa neoliberal desde la Municipalidad de Lima, señalando que las privatizaciones de los servicios son el mejor camino, incluyendo la municipalización de la educación, aunque no mencionó la del agua, … todavía; pero indicando, con toda seguridad, que los candidatos “rojos” de la lista de la Villarán eran un grupo insignificante en todos los sentidos, pues el equipo económico de Fuerza Social era suficientemente sólido.
Ha quedado demostrado que los lobos que aúllan alrededor de Susana Villarán no son rojos, sino naranjas, las naranjas del fujimorismo que implantaron la fiesta de los negocios que, en la Municipalidad de Lima, ha continuado con mucho éxito la administración de Luis Castañeda Lossio, el alcalde saliente que aspira a la presidencia de la república del 2011 -2016.
Kuczynski, el lobo flautista
En pared con el Barclays Bank, por supuesto uno de los bancos del imperialismo estadounidense, Pedro Pablo Kuczynski lanza la alarma del aumento del riesgo-país para las inversiones si llegase a triunfar este 3 de octubre Fuerza Social, pues llevaría también al repunte de la candidatura de Ollanta Humala, o alguna otra parecida, para las presidenciales del 2011, como una proyección al “retroceso” del paraíso neoliberal. Quijandría y el presidente Alan García se encargaron de desautorizar la “profecía” del flautista Kuczynski.
Entre paréntesis, para quienes ignoran el papel de este empresario en la vida política peruana, es necesario señalar su permanente protagonismo en la administración del Estado desde el primer gobierno del ex Presidente Fernando Belaúnde Terry (1963 – 1968), con algunas “vacaciones” durante la dictadura del General Velasco (1968 – 1975), casi sin interrupciones luego desde la dictadura de Morales Bermúdez (1975 – 1980) hasta el presente año, veces como Ministro, pero siempre como asesor de las grandes empresas, definiendo, incluso, las condiciones de los contratos del Estado con aquéllas, haciendo también de lobista o de “oráculo económico” desde las entrevistas de radio, TV y prensa escrita.
Como vocero criollo de los intereses empresariales imperialistas, esta vez su “genial” anuncio se estrelló contra los intereses de los lobos de la competencia. ¿Por qué? Muy sencillo. El lobo Kuczynski tiene una ONG que anda buscando monopolizar el negocio del agua en el Perú, teniendo en perspectiva la privatización total del servicio de agua potable en todas las ciudades del Perú. Pero los otros lobos que rodean a la Villarán, andan en lo mismo, aunque no lo pueden decir aún con claridad. Los grandes objetivos privatizadores los unen, pero los negocios particulares los dividen. No es imposible, después, llegar al “consenso”.
Aunque los agoreros del Barclays Bank lo quieran negar, el venezolano (antichavista, naturalmente) Alejandro Grisanti, uno de los autores del informe del mencionado banco, entre negando y negando que hayan anunciado la hecatombe económica si se produjera por lo menos un milímetro de avance de la izquierda, manifiesta, sin embargo, su preocupación “Que en las elecciones presidenciales resurja en el léxico de algunos candidatos palabras como ‘nacionalización’ o ‘sectores estratégicos’, que suelen tener un impacto negativo en los mercados y un incremento de la pena de riesgo”. Ergo, don Pedro Pablo Kuczynski no es un ignorante ni un loco: está repitiendo bien lo que le han encomendado decir para que los negocios no se pongan en riesgo. Pero por otro lado, los de Barclays Bank coinciden también con todos los neoliberales peruanos en su afán de normar el vocabulario y las ideas políticas de los peruanos: nada de izquierda, nada de nacionalizaciones, nada de soberanía, nada de socialismo. Barclays Bank se mete con todo en nuestros asuntos internos, y los neoliberales ni siquiera estornudan; en cambio, si Chávez menciona alguna preferencia electoral en el Perú, de inmediato le acusan de intromisión inadmisible en nuestros asuntos internos. Con todo el cinismo que utilizan los capitalistas, el tal Grisanti concluye la entrevista afirmando que “El informe fue publicado de cara a la alcaldía, pero no tiene absolutamente nada que ver con este tema. Fue utilizado políticamente en un principio, pero ya es un proceso retractado” (Véase: La República de Lima, 23/09/2010, p. 6). ¡Qué galimatías de un lobo que pretende pasar de cordero!
¿Más asistencialismo y reforma educativa neoliberal?
Por las declaraciones de la propia Villarán y sus anuncios sobre la asignación de 100 soles adicionales al programa del vaso de leche, más la decisión de municipalizar la educación en Lima, la presunta presencia de Fuerza Social en el gobierno municipal-regional de esa provincia no tiene nada que ver con programa de cambios frente al neoliberalismo imperante. Más bien constituiría un proceso de consolidación de los programas sociales asistencialistas, muy caro al Consenso de Washington. Con la presencia de ex colaboradores de anteriores gobiernos neoliberales, como la dueña de EDUCA Gloria Helffer, nada distinto se podría esperar.
El neoliberalismo de Lourdes Flores es claro; el de Susana Villarán, por buscar el “justo medio” de la socialdemocracia (el llamado “centro”), puede imponerse en la cabeza de una población a la que no se le está educando políticamente con planteamientos claros de transformación social. Es, también, la miseria de la izquierda que necesita ser y de un nacionalismo ajeno a la lucha por el socialismo. 
Iquitos, setiembre 23 del 2010